Madrid: La Caldera del Diablo

Comparte y dale Like
Por: Oli Uribe

Desde que empezaron las protestas sociales de este año, exactamente desde el 28 de abril pasado, Cundinamarca, un departamento de por sí tranquilo, de gente más bien pasiva y ciertamente pacífica, poco dada a manifestaciones violentas, ha vivido no una primavera, sino un otoño de ira popular, centenariamente reprimida.

Esa cultura pasiva ha estado tan atávicamente enquistada en el inconsciente colectivo de los cundinamarqueses, que su heroína más destacada, Policarpa Salavarrieta, la inolvidable Pola, expresó unas palabras llenas de dolor, indignación y desprecio por el pueblo que salía a contemplar su fusilamiento, un viernes 14 de noviembre de 1817, hace ya 204 años.

“Viles soldados, volved las armas a los enemigos de vuestra patria. ¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde: ved que ―aunque mujer y joven― me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. No olvidéis este ejemplo […] Miserable pueblo, yo os compadezco. ¡Algún día tendréis más dignidad! […] Muero por defender los derechos de mi patria.”

Policarpa Salavarrieta

Quien no conoce la historia está condenado a repetirla

Pues, aunque muchos de los jóvenes que están protestando en los pueblos de Cundinamarca y Colombia, no deben tener ni idea de quién era Policarpa Salavarrieta, lo cierto es que dos siglos después, están encarnando como nunca los ideales que la llevaron al patíbulo y que todos los políticos tradicionales del departamento, exaltan cada 14 de noviembre (día de la mujer colombiana, por cierto, decretado así en honor de su gesta libertaria), pero deshonran con su comportamiento corrupto y excluyente que tiene sumido a este país en la miseria y la desigualdad.

Durante estos últimos tres meses de protestas ininterrumpidas (aunque el estallido social en Colombia durante este gobierno viene desde el 21 de noviembre del 2019), por lo menos un poco más de la mitad del departamento (Cundinamarca tiene 116 municipios) se ha visto incendiado por las acciones de este movimiento que se generó de una manera estructurada con la convocatoria de organizaciones obreras, sociales, estudiantiles, indígenas y campesinas y que derivó en una protesta espontánea de jóvenes, mayoritariamente, sin mucho que perder, con ciertos tintes anárquicos, y sin un liderazgo claro, identificable y asumible.

La mayoría de los municipios han logrado establecer algún canal de diálogo que ha resultado exitoso, al punto, por lo menos, de desarmar el vandalismo y las acciones de fuerza que claramente no le hacen ningún favor a las justas reclamaciones de los protestantes y por el contrario generan rechazo, fastidio y hartazgo en sectores importantes de la comunidad.

Sin embargo, hay tres municipios en donde sus alcaldes no han logrado sintonizar con los jóvenes y los clandestinos dirigentes de la protesta vandálica: Soacha, Facatativá y Madrid.

Madrid, un municipio agrícola e industrial de cierta riqueza

Los dos primeros son municipios de una densidad poblacional importante y, consecuencialmente, incubadoras de una enorme problemática social, con círculos de miseria que se viven llenando y alimentando de una inmigración interna y externa, casi imposible de romper, pero a la que los mandatarios locales tampoco hacen los mejores esfuerzos por erradicar o resolver.

Pero Madrid, me llama la atención particularmente. Según la reconocida Wikipedia, el municipio tiene 120 mil habitantes, aproximadamente, en su área urbana.

Goza de una privilegiada localización geográfica en la sabana occidental del departamento flanqueada por los municipios de: Tenjo, Subachoque, El Rosal, Bojacá, Funza, Mosquera y Facatativá.

Madrid tiene igualmente el privilegio de contar con una vocación industrial y agrícola en su territorio. Dentro de la primera alberga las sedes de empresas industriales como: Colcerámica S.A. (empresa de la organización Corona), Café Águila Roja, Postobón, Ajover, Bellini, Molinos Capri, Facelec, QMA S.A. y Triplex Acemar.

22 millones de dólares anuales es una fortuna para invertir en soluciones sociales

Dentro de la segunda es reconocida por ser el mayor municipio floricultor de Colombia con empresas como: Fantasy Flowers, Imperial, Santa Mónica Flowers, Jardines de los Andes, Altamizal, Rosas Colombianas, Rosas Tesalia, Agrícola Papagayo, Senda Brava, entre muchas otras. (Datos económicos extraídos de la Wikipedia)

El presupuesto que presentó el alcalde y que le fue aprobado por el Concejo de la ciudad fue por 83 mil 667 millones de pesos para el presente año. Cada año el presupuesto varía de manera importante. Por ejemplo, para el año pasado, el que le aprobaron sumó 79 mil 738 millones.

Se los voy a poner en dólares para que queden más impresionados. Sobre una tasa representativa de $3.748 pesos por dólar, el alcalde dispone este año de 22 millones 323 mil dólares para gastar y a las 0 horas del 1 de enero del 2022 no habrá ni un dólar que no se lo haya gastado.

Esta realidad económica no es muy diferente, con importantes variaciones, de los tres municipios con los que más se relaciona: Funza, Mosquera y Facatativá. Es probable, incluso, que alguno de ellos sea más rico que Madrid. Hoy en día todos nos hemos vuelto tan perezosos para leer que mejor no los atiborro tanto de cifras.

Una ira represada que se ha salido de madre

Pero mientras Funza y Mosquera, con una realidad sociológica parecida han logrado capotear la protesta social de una manera relativamente decente, los alcaldes de Madrid y Facatativá, sobre todo el primero, la tiene salida de madre.

Los hechos de violencia en Madrid han sido claramente asustadores, importantes, de una ira popular desenfrenada e inédita que no tiene cara de aminorar. Más que cualquier palabra de este redactor, ahí les dejo las imágenes y videos para atestiguar.

El alcalde Andrés Tovar Forero, vive publicando, en sus redes de difusión, llamadas a la calma y al diálogo; pero cuando intenté comunicarme con él, para que me diera algunas declaraciones para insertar en este artículo, el silencio fue la única respuesta. Incluso de una funcionaria de su departamento de prensa.

De modo que si de la misma forma está tratando a los integrantes de la “primera línea” de la protesta (llamarlos al diálogo en público pero ignorarlos en privado), queda en evidencia por qué sus vecinos de patio (con Funza, a veces la línea limítrofe es una calle) han logrado controlar, en algo, las protestas en su territorio.

Un cargo para volverse millonario de por vida

El problema de los alcaldes, y demás funcionarios de elección popular, es que no tienen una real disposición de servicio público.

Ser alcalde es un negocio más, tan rentable que un importante político le confesaba recientemente a un común amigo que en cuatro años de ejercicio quedan multimillonarios para toda la vida. Por eso el cargo se lo pelean a muerte en las elecciones.

La confesión no me cayó de sorpresa porque en un periódico impreso que dirigí por largos años me dio hasta para crear una serie que identificamos como: “Que hay de bueno en ser alcalde”.

Denunciábamos todo tipo de corruptelas de los incautos (o descarados) que no habían sido capaces de cubrir bien sus pasos. No sirvió de mucho, debo reconocer.

Muchos se desternillaban de risa con nuestras denuncias, porque terminaban comprando las sentencias en segunda instancia o recibían como castigo de consolación sus lujosas mansiones como cárcel.

En fin, la caldera que se cocina en Madrid es de pronóstico no solo reservado sino incierto.

Echándole leña al fuego

Mientras, el Secretario de Gobierno del departamento, Leonardo Rojas, seguramente por instrucciones del señor gobernador expidió un comunicado hace tres días donde manifestaba que:

“No vamos a tolerar, como ha pasado en el día de ayer en el municipio de Facatativá, se sigan cometiendo desmanes, destrozos a edificaciones públicas, hurtos y saqueos al comercio y al sector industrial y bancario de la ciudad. Tenemos lesionados en la Policía, estaciones destruidas y esto no puede ser. Por ello después de este Consejo de Seguridad aplicaremos el protocolo de diálogo y una vez vencida esta etapa, cumpliendo los requisitos de la Constitución y la Ley, y previamente aprobadas las decisiones por los Alcaldes y en el PMU departamental, intervendremos con el Esmad, con la fuerza disponible y recuperaremos las vías de estos bloqueos ilegales.”

Porque no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere escuchar. Los jóvenes que están protestando tan violentamente, lo están haciendo desde la desesperación, la angustia, el enojo y el pesimismo que producen las promesas incumplidas, la falta de oportunidades y el panorama indignante y desgarrador de no tener un pan para llevarse a la boca.

Los jóvenes que protestan por las calles de Colombia ya no tienen nada que perder. Ni siquiera su vida, porque la tragedia diaria que viven les ha anestesiado el instinto natural de conservarla.

Y como hace 204 años, están dispuestos a sacrificarla, como La Pola, por defender sus derechos a vivir en una patria digna.

También puede leer:

oluribe@gmail.com | + posts

Soy un periodista de ideas modernas y principios antiguos. Profeso los mismos ideales del portal como padre putativo que soy del mismo. En consecuencia creo firmemente en la necesidad de una prensa libre, de una fuente de información confiable y con criterio.

Con esta creencia que nos ha acompañado por largos años hemos intentando crear en nuestros lectores el espíritu de una sociedad informada, libre de manipulaciones políticas, con opinión independiente y crítica de su entorno, de sus dirigentes y de los males endémicos que la aquejan.

Suscríbase
Notificar de
guest
1 Comentario
Más antiguo
Más reciente Más votado
Retroalimentación en línea
Ver todos los comentarios
Guillermo Realphe F.
Guillermo Realphe F.
5 meses de publicado

Terrible forma de solicitar las cosas. Para eso está el diálogo