Los secretos de un líder: ¿Cuál es su mente interna?

Comparte y dale Like
Por Jorge Garrido –

No todos nacemos para líderes, pero todos podemos llegar a serlo si aplicamos las mismas herramientas de un líder. ¿Cuáles son?

No todos son líderes, es verdad. Algunos apenas son  jefes.

Pobres jefes, solo mandan, gritan, no miran el rostro de un subordinado. Tampoco distinguen entre un empleado emocional y uno racional. Todos son iguales para mí, alegan.

Mucho menos cuando un subordinado no entiende las órdenes. Es un problema de él, seguramente justifican.

Una jefe de talento humano de una gran empresa se resistía a contratar el entrenamiento que le proponía.

—Mire, señor —me argumentaba— las emociones que las dejen en la casa. Aquí se viene a concentrarse y trabajar mucho y rápido.

La concentración es imprescindible para un dirigente.

No somos robots, por más que lo intentemos

Le contesté: acérquese al cristal que permite mirar a una veintena de muchachos ingenieros de sistemas que laboraban afanosos y en silencio frente a las computadoras.

—Los ve a ellos, señora —le digo— por mucho que usted se empeñe nunca van a ser robots. Ellos sienten porque su cerebro es emocional. Como mismo escuchan porque tienen oído. Y piensan porque su cerebro piensa. O no podrían hacerlo, como tampoco pueden rehuirlo.

—No escogemos ser emocionales, señora, sino que no nos queda más remedio que sentir todo lo que hacemos. Es ineludible.

—¿Y cómo lo sé? —me refuta—. Lo sabe, señora, porque a usted también le ocurre lo mismo. ¿Cómo así?, arguye.

—Me deja hacerle un ejercicio. Sí, me respondió provocativamente. Tenaz, jefe, pensé.

El Líder tiene que sentir a los suyos.

Las emociones son inevitables de cualquier forma

Bajé las cortinas del cristal que da al salón donde trabajaban los ingenieros. Apagué la luz. La jefa de talento humano quedó en las sombras.

—Vamos a descender a un nivel interior de la mente —le solicité.

Fuimos descendiendo y no tardó en tropezarse con sus propios obstáculos. Recordó cuando la madre le expresaba con mucha fuerza que no podía ser blanda, que en la vida a los blandos les pasan por encima, Y que tenía que ser fuerte, muy fuerte, y mala si fuera necesaria, antes que débil.

— ¿Qué edad tenías en ese recuerdo? —creo que no más de 5 años —me respondió.

Podemos deshacernos de una vieja misión

Le expliqué que esa orden, como una misión infranqueable la tenía guardada celosamente en el inconsciente y le provocaba miedo alterarla, no cumplirla.

—Tienes que ser dueña de tus propias decisiones —le argumenté—: pero algo más, señora, ellos, sus súbditos, no tienen la culpa.

La sentí conmovida.

—Eso se llama: Barrera Comunicativa, y todos la tenemos, pero debemos identificarla, entenderla y desmontarla. Ese es el entrenamiento que le propongo en Cuarto Espacio. Una consultoría de Comunicación Personal.

La vi aún abrumada.

Lo más difícil: lograr la empatía.

Los jefes de talento humano deben acercarse más a los suyos

Traté de explicarle que ahora entenderá más a los muchachos que ella dirige cuando no se concentren, trabajen más lentos, tengan que salir a fumar o tomar café, o dar vuelta simplemente.

—Están saliendo de sus atolladeros, señora. Déjelos, ya volverán a sus puestos. Se están reponiendo, no serán máquinas nunca. Manéjelos con inteligencia y producirán más.

Y seguí exponiendo: pero no los mande fomentando el miedo. Eso es muy usado en las campañas políticas de la derecha, pero esto es una empresa, señora. Una empresa —le recalcé.

—Pero el líder tiene que ordenar.

—No, señora, usted no es líder, apenas un jefe que presiona.

¿Dónde está el secreto del liderazgo?

Veamos algunas herramientas y actitudes claves:

La cabeza despejada.

Primero: el líder debe tener la cabeza lo más despejada posible de las barreras, obstáculos, viejas misiones de la niñez, sucesos e infortunios.

Mis subordinados sienten.

Segundo: el líder debe estar convencido de que los suyos son también cerebros emocionales. Y que todo lo que piensen y hagan lo sienten también.

Somos seres creativos.

Tercero: el líder debe estar claro de que todos somos creativos y que cuando recibimos una orden podemos pensar que se puede hacer mejor. Y sería conveniente saber qué proponen. Quizás en ellos haya una mejor solución.

El líder no es jefe, tiene que convencer y no imponer.

Un  jefe que grita impone pero no convence

No reaccionamos bien a gritos, insultos y desprecios.

Cuarto: el líder debe saber que cuando los conmina violentamente a hacer las cosas, el cerebro se resiste, se enoja, se molesta, y si no puede enfrentarlo entonces obedece, pero no funciona bien. El reloj no marcha bien.

Un subordinado convencido es mejor que vencido.

Quinto: el líder debe saber que cuando un empleado entiende, se convence, se persuade, ve la lógica de la orden, funciona mejor que cuando lo hace porque no le queda más remedio. La tarea saldrá mejor si está de acuerdo.

Los seres humanos tenemos capacidades distintas

Todos somos diferentes.

Sexto: el líder debe saber que todos los seres humanos tenemos el mismo cerebro pero reaccionamos diferentes. Poseemos talentos, virtudes, predisposiciones distintas. Los hay emocionales como racionales, creativos, sensibles y ejecutivos. Tiene que saber cómo es cada uno de los que atiende y qué rol le asigna.

Tiene que ver más lejos que los demás.

Séptimo: el líder debe estar más atento que el resto. Debe adelantarse, prever, concebir, analizar, procesar con cierto adelanto. Se llama nivel estratégico. No puede ir detrás de los suyos. Debe cuidarlos como un padre que está pendiente de lo que hacen sus hijos.

Priorizar la tarea favorita.

Octavo: el líder tiene que identificar cuál es la tarea priorizada y llevar varias a la vez en segundo plano, pero hay una que es más relevante, la que decide y a esa le dedico los mayores recursos mentales.

Hay que entender al líder, pero él debe entender a los suyos.

La mente subconsciente: donde están todos los secretos

La concentración: el arma insustituible.

Noveno: el líder tiene que concentrarse, y no andar como loco matando moscas o tapando huecos, en pleno desorden. Para hacer algo bien hay que concentrarse en una acción. El cerebro no hace dos cosas complejas al mismo tiempo con efectividad.

La empatía: lo que todos necesitamos

Décimo: el líder debe trabajar la empatía, buscarla, entenderla, acercarse a los demás no para criticarlo, enfadarse, subestimarlo. Debe penetrarlo y no bastan solo los argumentos, es preciso la calidez, el amor, la admiración hacia el otro. Es un ser humano igual que yo, debemos decirnos. Es como redondearlo en todas sus facetas.

Por esas diez acciones que se convierten en herramientas, y por otras diez más que quedan seguramente, es que lo más relevante es la mente interna de un líder. 

Qué tan dispuesto está a dirigir y no solo a mandar.

Te pregunto: ¿Cómo está tu mente, Líder?

¿Qué tal que hagas una incursión esta tarde?

Debajo del consciente activo y cotidiano algo te espera que si lo descifras estarás más tranquilo.

Taller de Liderazgo. Ejercicios simuladores de la realidad.

Nota: el sábado 27 de noviembre realizaremos un Taller Intensivo de ejercicios simulados de la realidad para descubrir la mente interna de un Líder. Y desplegar una serie de acciones de aprendizaje. Te esperamos.

Si deseas descargar el programa del Taller, lo puedes hacer aquí:

También puede leer:

jorgegarridodos@gmail.com | + posts

Periodista cubano-español, escritor y profesor universitario. Ha sido corresponsal en el extranjero, editor y jefe de sección de la agencia Prensa Latina, director de la revista Prisma y Cubanow, y autor de la polémica novela "La Historia Secreta de Picasso". Fue panelista en programas de debate en NTN 24 horas, RedMás Noticias, Cable Noticias y emisora FM.
Ha dictado talleres de estética, cine, periodismo y comunicación en varias universidades colombianas, entre ellas la Universidad Nacional, Javeriana, de la Sabana, Universidad Central, Rosario, Autónoma de Cali, y dictado cátedra en la Escuela de Estudios Superiores de Administración (CESA).
Creador del Método Cuarto Espacio de entrenamiento comunicativo. Es especialista en el manejo de procesos de incomunicación y de dominio de los miedos y el miedo escénico en particular. Tiene en preparación el Manual de Comunicación Personal y la Guía de Dominio de los Miedos.

Suscríbase
Notificar de
guest
1 Comentario
Más antiguo
Más reciente Más votado
Retroalimentación en línea
Ver todos los comentarios
Guillermo Realphe F.asombra cualquiera con el avan
Guillermo Realphe F.asombra cualquiera con el avan
16 días de publicado

Estaremos dispuestos a saber mandar. Es un don