Hay cinco Alfas Sexuales, ¿cuál tienes cerca?

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Por Susan Clavel –

El sexo es prácticamente ineludible y casi impostergable. Por esa razón los Alfas Sexuales más diversos están siempre al acecho, a la sombra, sedientos, esperando su mejor presa.

¿Qué es un Alfa Sexual?

Una persona, hombre o mujer, de cualquier orientación sexual, que se impone, sexualmente hablando,  por las buenas o las malas, y que tiene especial dote para atrapar a su botín. Seduce o devora, pero cuando escoge a una liebre, siempre se la lleva en su boca.

Todos van a caer en mis fauces, calculan. Un momento de debilidad o descuido y te almuerzan de una sentada.

Lo peor es que la víctima lo consiente.

Sin embargo, cualquiera no se convierte en Alfa fácilmente. Hay que tener talento, me confesaba un Alfa exitoso en una consulta. ¿Talento, señor? (era un hombre, en este caso). Sí, doctora, siento que nací para lograrlo.

Son irresistibles y es muy difícil impedir que te dominen porque ellos se las arreglan para conseguirlo más tarde o más temprano. Tienen hasta paciencia, que es lo peor.

Los Alfa musculosos pueden provocar una reacción inmediata.

¿Cómo sabes que vas a atraparlo?, le pregunto. Bueno, doctora, también hay que saber escoger lo que llamo la víctima propicia. ¿Quiénes son? La mezcla de personas insatisfechas sexualmente (hay muchas) y las vulnerables.

¿Vulnerables? Sí, doctora, el mundo se divide, en buena proporción, entre dominantes y dominados. Yo me ocupo de los segundos.

Todos podemos ser vulnerables al sexo

¿Y cuántos insatisfechos andan por las calles? Ya lo dijo muy bien, doctora, ellos andan por las calles esperando que alguien les eche mano. No salen a buscar a sus victimarios, esperan que ellos se les acerquen.

Los otros, los Alfas más diversos también salen, pero están muy bien agazapados, no se muestran a primera vista. Es parte de la estrategia de conquista.

¿Qué es un Alfa Sexual entonces? 

Según mis pacientes hay cinco modelos.

¿Cuáles?

Los labios de las mujeres son un arma perfecta para atraer.

Primero: Los apetitosos. Es el físico lo que determina, musculosos en caso de los hombres, y sorprendentes curvas en caso de las mujeres. Son los que generan apetito sexual a primera vista. Sed bruta, inmediata, rampante. Se despierta la libido enseguida. Algunas mujeres me confiesan que sienten la lubricación interna en cuanto los ven. Son irresistibles. Y los hombres, pues la erección súbita.

Segundo: Los energéticos. Son los que hacen vibrar. Tienen una capacidad especial para mover los estímulos de las personas y hacer temblar hasta las copas de un bar. Todo alrededor empieza a girar. Tienen una energía contagiosa. Se siente en la mirada, la piel, la voz, las manos sobre todo. Los labios y los hombros medio desnudos que sobresalen por encima del vestido, en el caso de las mujeres.

Los Alfa Sexuales no son muy consciente que lo son

Tercero: Los interesantes. Tienen un estilo que llama la atención, y por lo general no poseen buen físico. Los feos son atractivos, suelen decir algunas mujeres. Y el gancho está en la pose, la voz, la mirada, las posturas, el manejo del tiempo, por lo general son lentos pero seguros. Tienen mucha confianza en sí mismo. Hablo de hombres y mujeres por igual. Ellos vuelven todo relevante. No dicen nada gratuito.

Cuarto: Los oradores. Su pegada consiste en hablar mucho, y siempre expresar cosas que llamen la atención, hacer buen uso de la palabra. El arte de la oratoria, la fluidez, las pausas, el ritmo, las variantes repentinas. Emplean tonos diferentes y manejan la voz como maestros. Tienen un estilo para la voz y el habla. Son capaces de sostener durante horas la atención de un público y siempre decir coas que llamen la atención. Derriten de esta forma.

Quinto: Los creativos. Ellos siempre traen la última noticia, idea, suceso, variante, iniciativa. Vamos a hacer esto o lo otro, exclaman. Son novedosos, siempre tienen la solución. Si los acompañas vas a tener algo nuevo que conocer. Son fulminantes para las personas pasivas, poco creadoras, rutinarias y aburridas. Ellos los levantan.

Los aburridos se sienten contagiados por los creativos.

Se trata de no dejar que se te acerquen porque tienes un 80% de posibilidad de caer en sus brazos. Ellos y ellas son muy listos, persuasivos, o imperiosos. Siempre tienen una variante en el bolsillo ante personas distintas.

Y terminan ganando la misión. Lo peor es que pueden cambiar de piel. Pasan de la persuasión a la imposición, de la imposición a los sentimientos, de los sentimientos a la energía rampante, y pueden volverse tiernos e inocentes. Con sus recursos llegan a entrar en tu cabeza y envolverte, quizás tenerte para siempre.

Hay Alfas Sexuales lo mismo hombres que mujeres

Es que el humano es al final de cuentas un ser colectivo, de manada. Socializante, por necesidad. Solos podemos hacer muy pocas cosas en la vida.

¿Por qué subsisten los Alfas? Por la necesidad. La manada siempre necesita un líder que se convierta luego en tu jefe, más adelante en tu caudillo, y finalmente en tu dictador. Una especie de Alfa. Ya tienes quien piense por ti y te domine. Algunos prefieren que los dominen. ¿Serán tantos? Nadie ha hecho una encuesta.

El problema es que los dictadores nunca se rinden, mueren en sus alcobas con  las botas puestas.

Y me preguntan: ¿Nos podemos librar de un Alfa que me tiene en sus manos? 

Sí, claro, pero necesitas una buena ayuda. Y antes que sea tarde. Recuerda que existe el Síndrome de Estocolmo, los presos se hacen amigos de los carceleros. ¿Un Alfa es un carcelero? No tanto. Pero se parecen bastante.

Generalmente, los Alfas, consiguen dominar a sus víctimas.

Pero la mejor recomendación es que los detectes a tiempo. Te guardes el miedo en la cabeza para detectarlo. El temor nos avisa que ellos están cerca.

¿Un detector de Alfas? Sí, puede ser.

Fíjense bien antes que te rodeen.

Huyyy, un Alfa se me está acercando. Debe ser uno de estos cinco modelos.

¿Cuál eres, Alfa?, le digo inocente.

No te sorprenda la respuesta.

El que tú quieras que sea, amor mío.

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susanclavel30@gmail.com | + posts

Sexóloga, no feminista, sino femenina, estudio el ser humano, sus misterios, su cuerpo y sus reacciones, perceptiva, sensual, pensadora hasta el alma. Me gusta observar cómo camina y se mueve la gente que pasa debajo de mi ventana. Desafiante, pero plena de sensatez.
Devoro los libros y he dejado de fumar. Freud, Obama, Eric Clapton,  Thomas Piketty y hasta el viejo Elvis Presley, son mis héroes. Me gusta el rock, pero no el reggaetón, me aburre, y los boleros me fascinan, si son cubanos, mejor.
No me dedico a defender a las mujeres, sino a defender al amor, y a estudiar ese momento fénix en que tratamos de entendernos uno encima o debajo del otro. No hay momento más enaltecedor del ser humano que cuando das un beso a un nuevo desconocido.
Me encantan los hombres, los prefiero inteligentes y vitales a la vez. Me defino como coach sexual antes y después del acto mágico, nunca durante. No hay nada mejor que tomarse un jaibol al mediodía, con hielo, y mirando cerca al mar.
¿Sabes lo que es un jaibol? Una confesión profesional: me gusta dominar a los dominantes, pero con caricias y frases inteligentes. Para empezar una consulta, siempre pregunto a las mujeres: ¿llegas al orgasmo?: la mayoría me dice: ¿qué es eso? Siéntate, tenemos que hablar.

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Guillermo Realphe F.
Guillermo Realphe F.
2 meses de publicado

Soy alfa sexual, de 4 de los 5 tipos y no me las doy. Fui fisicoculturista, pero ya por la edad, se fue por la borda.