¿Cómo evitar que el público nos paralice?

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Por Jorge Garrido –

¿Por qué esa masa de personas delante nos produce un gran temor si es igual que nosotros? 20 pasos para descifrar sus misterios, vencerlos y convertirlos en tu cómplice.

El público está lleno de misterios.

Puede sucederle lo siguiente:

Usted va a salir a escena en un teatro colmado de personas desconocidas y tiene todo listo, aprendido, sabe lo que va a decir. Me lo sé de memoria, se dice aún tras bambalinas.

Una voz lo conmina: ya es la hora, adelante, orador; y usted avanza unos pasos hacia el escenario. Con lo  primero que tropieza es con una luz cegadora sobre la cara. 

Entonces, se detiene, mira a todos y ve tanta gente junta con los ojos clavados en su cuerpo, un silencio intenso, la expectación se adueña de la atmósfera.

Usted es el único, el más importante. Están colgados con lo que va a decir.

Todos están contra mí, vigilándome, piensa. Me van a juzgar. Quizás se enteren de algo que tengo escondido. Estoy aturdido. Pero ya no puedo volver detrás del escenario. Si pudiera lo haría.

Ese montón de gente espera por usted en este crucial momento. Y el cuerpo empieza a paralizarse. Es pánico, dice una voz interna. Trato de hablar pero no puedo. Ahhhhhh, sale un alarido de temblor.

A algunos les da por huir a toda prisa antes de hablarles a todos.

¿Por qué ellos me producen ese miedo tan fuerte?

Parece que son como un gran juez social que representa a todos en el mundo. Todos contra mí, llegas a pensar.

La primera pregunta que debemos hacernos es qué realmente puede suceder tras esa tensión tan fuerte.

Es el público, señor, te dice una voz.

¿Y qué es el público?

No más que un puñado de personas interesadas que quieren escucharte. No son de otro planeta, ni jueces, quizás tan sencillos como usted.

¿Cómo dominar eso que llaman Público?

Siempre pensamos que el público es superior a nosotros.

La sensación de que el público es superior a nosotros

Veamos unos 20 pasos y alertas que podemos tener en cuenta y para aplicar mediante ejercicios simples en esa hora decisiva de pararte frente a una multitud ávida que puede parecernos una aplanadora.

Vayamos por paso.

  • Para empezar, el público tiene sus misterios. 
  • No trates de saberlo todo. Hay reductos infranqueables. Debemos decir mejor: todo puede suceder cuando estamos frente a él. Estemos listos. 
  • Usted sabe lo que va a hacer, pero no sabe cómo el público va a reaccionar. 
  • El público empieza con una sola persona. Si llega otro más es un público de dos. O de diez, o de mil. Para algunos es más difícil hablarle a uno solo delante que a muchos. Para la mayoría mientras tienen delante más personas es peor.

Quizás ellos tengan más miedo que el expositor

  • El público es desigual, diverso, contradictorio. No les podemos gustar a todos ni todos nos gustarán. 
  • No se quede solo. Mire los ojos de cada uno, trate de sentirlos, conectarse con ellos, llegar a sus cerebros.
  • Hay públicos difíciles y tienes que estar listo para manejarlos: entretenidos, molestos, dispersos, sobrados, polémicos, obligados, jubilosos. Estos son los peores, solo quieren divertirse. No sé cuál te espera, pero tienes que estar atento. 
  • Si en los primeros cinco minutos siente que no están conectados o interesados, trate de cambiar rápido la estrategia. Haga otra cosa: suba el tono, míralos uno a uno, cuente una historia, haga una broma, hable con más energía, póngale emoción, muévase con dinamismo. Diga algo más interesante. Qué tal algo que genere placer o expectación.
Ellos solo quieren que les digas algo nuevo y atractivo.

La solución está en crear una atmósfera favorable

  • Haga tres cosas exactamente a la vez cuando se pare: proyecte la voz, abra las manos, úselas de apoyo y mire a todos de forma semicircular. 
  • No se quede solo, trate de lograr la complicidad de los que están delante. Pregúntele, hágales que colaboren. Incluso, comparte el miedo con ellos. 
  • El público no es una masa compacta. Individualícelo, hay de todo, más listos, menos y hasta algunos pocos listos. No piense que son mejores que usted. 
  • Prepárese antes de salir a hablarle al público. Él se dará cuenta de que usted está improvisando y no lo ha tomado en serio.
Nunca pierda el poder del auditorio, pero, puedes compartirlo.

Todo puede suceder, pero se pueden reducir los riesgos

  • Nunca pierda el poder. Mantenga siempre la conexión y la energía. 
  • Tenga una buena idea en la cabeza, no empiece a ver qué digo ni a dónde llego. 
  • Diga siempre algo nuevo, o de otra forma, al público no le gusta  que le repitan. 
  • Sienta todo lo que dice. 
  • No hable rápido, ellos se quedarán rezagados. 
  • Salga siempre pensando en qué soy bueno, muy bueno en alguna herramienta, pregúntese cuál es su fortaleza. Qué hago mejor que otros. 
  • Divídalos en tres: los que lo apoyan visiblemente, los que están incómodos o dubitativos, y los que les da lo mismo, los neutrales. Levante la energía desde los positivos hasta los negativos. Nunca empiece ocupándose de los negativos. 
  • No hable más de lo necesario: tenga lista su frase de entrada y su frase de salida.

Finalmente, piense que el público es como usted, una persona inteligente que quiere transmitir una idea,  y quiere lo mismo: escuchar algo interesante, novedoso, de forma atractiva. Y pasarlo bien.

Aplique todo esto, y verá que el misterioso público estará más cerca de usted y caerá el velo que lo apartaba.

Usted es el público y el público es usted.

No hay más fantasmas.

Nota: quedan otros 20 consejos a tomar en cuenta, pero los dejamos para un nuevo artículo.

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jorgegarridodos@gmail.com | + posts

Periodista cubano-español, escritor y profesor universitario. Ha sido corresponsal en el extranjero, editor y jefe de sección de la agencia Prensa Latina, director de la revista Prisma y Cubanow, y autor de la polémica novela "La Historia Secreta de Picasso". Fue panelista en programas de debate en NTN 24 horas, RedMás Noticias, Cable Noticias y emisora FM.
Ha dictado talleres de estética, cine, periodismo y comunicación en varias universidades colombianas, entre ellas la Universidad Nacional, Javeriana, de la Sabana, Universidad Central, Rosario, Autónoma de Cali, y dictado cátedra en la Escuela de Estudios Superiores de Administración (CESA).
Creador del Método Cuarto Espacio de entrenamiento comunicativo. Es especialista en el manejo de procesos de incomunicación y de dominio de los miedos y el miedo escénico en particular. Tiene en preparación el Manual de Comunicación Personal y la Guía de Dominio de los Miedos.

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Guillermo Realphe
Guillermo Realphe
26 días de publicado

Siempre me ha fascinado dirigirme en público. A veces hay un poco de temor al comienzo, pero las cosas fluyen.